domingo, 23 de marzo de 2014

¡FELICIDADES!, SEÑORA.

¡Felicidades!, Señora.

Hace tiempo que no comentaba nada de ello,
la verdad: simplemente es algo diferente,
cuantos cambios, cuantas altas y
cuantas bajas pero ante todo has sobresalido
y has llevado acabo cada obstáculo en dirección,
aprendiendo, recogiendo y tomando fuerzas
de ello.

Un buen ejemplo, el tuyo,
el que demuestras cada día al salir el sol,
al levantarte  de la cama y volver a empezar,
al caminar por la calle y mirar al frente
ante todo lo que has pasado y has luchado,
al llegar la noche y regresar, cansada, fastidiada,
con una sonrisa o con una boca triste,
pero llegas, camino a casa y sabes ¿por que?
por que eres lo que siempre no imagine,
mujer perfecta.

Que da fuerzas, que miras a tu alrededor y, con o sin ayuda
sacaste lo que ahora somos; tus hijos, tu orgullo,
tu pensar y a veces tus preocupación de a donde vamos,
pero todo, todo pasa por algo y aun seguimos contigo,
los tres, los dos o simplemente uno, pero seguimos,
por que te amamos, por que te queremos,
por que eres el nudo que nace en el garganta al no poder
decirte cosas tan hermosas y sobresalientes,
por que se que puedes, por que sabemos que todo lo tienes,
la fuerza, el poder, la astucia, la garra y la manera perfecta
de hacer la vida.

Por algo, hoy cumples mas años,
por algo hoy estas aquí, sentada,
leyendo esto y pensando en muchas otras cosas,
por algo hoy Dios te hace cumplir mas años,
por que todavía tienes a alguien mas
para ejemplo, para la entrega y la lucha
de dejarle lo mejor con o sin dinero,
pero un abrazo, un beso mueven los sentimientos
mueve los pensamiento.

¡Felicidades Madre, por estas dos décadas
de vida que Dios te ha concedido y
a seguir a delante, que todavía viene lo mejor!.

Te quiero, te aprecio, te adoro y te amo
en el fondo de este corazón.

Y gracias por hacer de mi lo que ahora soy.