viernes, 3 de enero de 2014

ELLA (VII)

...-Camina, no tengas miedo y habré tus ojos, todavía nos falta por recorrer algunas cosas que nunca habrás visto-.
-Pero ya no supe que paso después. Quiero saber-.
Te tomo del brazo y coloco sus manos sobre tus ojos, las paso y apareció...
... De repente suena tu teléfono, tus sentidos no querían tomarlo pero la mente hizo lo suyo y coloco tus manos sobre el teléfono, observaste y ahora era ella, la chica a quien amabas de verdad.
-Bueno, ¿Cómo estas?-. Tu voz sonaba extraña, fuera de sentido lógico y con un poco de titubeo.
-¿Que tienes?, ¿Estas..?-.
-No, como crees simplemente estoy mal-. Evadias cada pregunta que salia de su boca y tu sin preguntar nada, el silencio lo decia todo.
El sonido en el auto, el aroma y el humo del primer cigarrillo te hacian ver cosas extrañas en el camino.
-Amor, necesito de ti, estoy...-  Y callo el telefono sobre el suelo de concreto.
-¡Carino, cariño!, ¿Que tienes?-. Te preocupastes al escuchar el caer del telefono sobre el piso.
-¡Bueno!¡Bueno! Amor-...Te angustiaste.
Y el silencio se hizo eterno entre la señal del telefono ya no sabias ahora que pasaba del otro lado, con ella.
Tomaste el manubrio del automovil con las dos manos, el pie se dejo caer sobre el acelerador y tus sentidos volvieron a ti, la idea en tu cabeza de las muchas cosas que puedieron haber pasado volo los efectos del alcohol y tu mente empezo a trabajar al cien porciento.
El tiempo pasaba tan rapido y tu aun en la carretera.
El dolor inmenso de cabeza empezaba a ser de las suyas y el marcar y no contestar hacian de todo esto un caos. Tus sentidos se iban y regresaban, cada espacio y cada vuelta se escuchaba el rapar de las llantas sobre la carretera y el tocar el claxon entre los coches para poder avanzar hacian de tus oidos zumbar, mas seguias, casi llegabas y el recuerdo volvio....

La puerta de la casa estaba abierta, era algo extraño. Entraste y checaste lo que habia. Nadie en la sala, ni en la concina, tampoco en el comedor; mas unos ruidos en la parte superior de su voz hacian que caminaras hasta su recamara. Llegaste, observaste que la puerta esta entrecerrada y escuchaste el llorar de ella.
-No se como decircelo, me da pena y verguenza, lo amo, pero ya no puedo con esto-. Hablaba por telefono con alguien mas.
-Encerio, siento un nudo tan grande cuando lo veo a los ojos y se imagina que esto fue parte de nuestro amor y tú sabes que no fue asi-. Su voz caia cada vez mas y secaba sus lagrimas con un pequeño trapo de almohada.
Estabas tras la puerta y cuestionamas muchas cosas, no sabias si entrar o simplemente seguir asi.
Se levanto de la cama, giro y observo la ventana entre la tarde-noche de ese dia.
-Encerio, ¿Como le digo esto?, no se como se lo vaya a tomar y como vaya a reaccionar-, hizo una pausa movio la cortino y cerro la ventana.
-Es una cosa que yo no queria y me sucedio a mi, ¿Por que?, siempre le he echo la pregunta a Dios, ¿Por que?-. Se encurvo y se tomo su pancita. Lloro y volvio ha hablar.
Seguias pensando y curiosando, querias saber que pasaba y te dolia verla asi, querias gritar que tambien la amavas y querias correr a ella para abrazarla, mas no podias.
-Él no lo sabe aun, pero este hijo que llevo dentro no fue producto de él, mas sin embargo amo lo que llevo dentro apesar de como fue procreado-.Callo su voz y colgo.
Ese palpitar del corazon era intenso y no saber que hacer, correr a ella y hacer lo que no debe ser,
esas gotas de lagrimas sobre tus ojos calleron y tus pensamientos dieron mil vueltas en el corredor. Caiste sobre el suelo y, en cuncliyas tomaste tu cabeza y los reproches llegaron en un instante.
Depues, tomaste fuerzas del cuerpo de tu dignidad, cerraste la puerta y saliste corriendo a lo primero en tu mente...
-¿Quien anda ahi?-. Ella preguntaba angustiada. Salio y no habia nada.
Tomaste el coche hablaste por telefono y llegaste a aquel lugar...

De momento llego a tu mente el recuerdo, mas cuando abriste los ojos, ya no estabas en el camino.